Camine un rato sin rumbo. Camine un momento sin prisa.Miré a todos los lados sin observar.Escuché ruidos sin oir nada.Fueron sensaciones. Fueron instantes de insanía.Fueron ratos de soledad. Te ofrecí mi compañía soledad, y así me pagaste: Dejándome solo; sin nadie, sin alguien, sin mi.Me salí de la carretera, porque encontré un atajo, pero nunca vi el cartel que decía; camino cerrado. Tuve que volver para entrar de nuevo. Es triste darse cuenta que el recurso más valioso, lo había perdido: el tiempo.
¡Déjame solo soledad!
miércoles, 2 de septiembre de 2009
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